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Novedades en síndrome de Williams

El Síndrome de Williams (SW) es una condición del neurodesarrollo relativamente rara que se caracteriza por un perfil cognitivo y conductual muy particular. Dentro de este fenotipo, los individuos con SW suelen presentar conductas restrictivas y repetitivas (RRBs por sus siglas en inglés).

Hasta ahora, la investigación transcultural en el ámbito del autismo había sugerido que los informes de los cuidadores sobre estas conductas repetitivas pueden ser "culturalmente subjetivos", es decir, la cultura influye en cómo de problemáticas o evidentes perciben los padres estas conductas. Sin embargo, apenas existía literatura que comprobara si los perfiles de estas conductas en el Síndrome de Williams variaban entre distintos entornos culturales. Además, dado que la manifestación de las RRBs suele evolucionar con el tiempo, los autores señalaron la importancia de analizar también los patrones relacionados con la edad de los pacientes.


Objetivos del Estudio

El objetivo principal fue explorar las variaciones entre dos países distintos (Reino Unido y Japón) respecto a las puntuaciones del Cuestionario de Conductas Repetitivas (Repetitive Behaviour Questionnaire, RBQ) reportadas por los cuidadores. Un objetivo secundario fue examinar los patrones transversales asociados a la edad de los individuos con SW.


Metodología

  • Participantes: Se contó con una muestra de 80 cuidadores principales de individuos diagnosticados con Síndrome de Williams. La muestra estuvo dividida equitativamente entre ambos países: 40 participantes de Japón y 40 del Reino Unido.

  • Instrumento de medida: Los cuidadores completaron el Repetitive Behaviour Questionnaire (RBQ), una herramienta estándar para evaluar la frecuencia y severidad de conductas repetitivas.

  • Análisis estadístico: Se utilizaron modelos de regresión binomial negativa bayesianos para analizar las diferencias entre los países y las asociaciones con la edad. Se analizaron tres variables principales: la puntuación total del RBQ, el dominio de conductas sensoriales/motoras, y el dominio de insistencia en la invarianza (mismidad) / intereses circunscritos. Se aplicaron también ajustes en función de la edad mental verbal de los participantes.


Resultados Principales

  1. Diferencias transculturales (Reino Unido vs. Japón):

    • Los cuidadores del Reino Unido reportaron puntuaciones direccionalmente más altas tanto en la puntuación total del RBQ como en el dominio de Mismidad/Intereses Circunscritos que los cuidadores japoneses.

    • El contraste más claro y significativo se dio precisamente en este dominio de Mismidad/Intereses Circunscritos (la necesidad de que las cosas se mantengan exactamente igual y la obsesión por temas muy específicos).

    • Respecto a las conductas sensoriales/motoras (como movimientos corporales repetitivos), no se encontró una evidencia clara de diferencias entre países, aunque sí hubo una leve tendencia a puntuar más alto en el Reino Unido.

  2. Patrones relacionados con la edad:

    • Se observaron tendencias transversales negativas débiles para la puntuación total y las conductas sensoriales/motoras a medida que aumentaba la edad cronológica (es decir, parecían disminuir ligeramente al crecer).

    • Sin embargo, los autores notan que estas estimaciones estadísticas fueron imprecisas y los efectos se atenuaron casi por completo al ajustar los análisis por la edad mental verbal de los individuos.


Conclusiones

Los hallazgos de Hirai et al. en el Síndrome de Williams coinciden con lo que estudios previos habían detectado en personas autistas: la insistencia en las rutinas y los intereses restrictivos se perciben, toleran o reportan de forma distinta según el contexto cultural en el que vive la familia.

En definitiva, los perfiles de conductas repetitivas en el SW obtenidos mediante cuestionarios a padres no son estáticos ni puramente biológicos en su medición; varían según la cultura y el momento del desarrollo. Esto subraya la necesidad clínica y científica de tener en cuenta siempre los factores contextuales, culturales y del desarrollo a la hora de interpretar pruebas de diagnóstico y seguimiento basadas en los reportes de los cuidadores.


Artículo original: Hirai, M., Asada, K., Hanley, M., & Riby, D. (2026). Repetitive Behaviours in Williams Syndrome: A Cross‐Cultural Comparison Between the United Kingdom and Japan. Journal of Intellectual Disability Research.

Este estudio fue publicado por las investigadoras Dimitra V. Katsarou y Eleni E. Kyvrakidou en la revista académica Children en 2026.


1. Introducción: Más allá del mito de la "hípersociabilidad"

El Síndrome de Williams (SW) es un trastorno genético raro del neurodesarrollo causado por la pérdida de un pequeño fragmento de ADN en el cromosoma 7. Históricamente, a las personas con este síndrome se las ha descrito como extremadamente "hípersociales". Por lo general, son personas muy amigables, se acercan sin miedo a los extraños, tienen un enorme deseo de interactuar y muestran niveles muy bajos de ansiedad social.

Sin embargo, este artículo científico demuestra que esta visión es engañosa por ser demasiado simple. Tener una gran motivación para acercarse a los demás y tener facilidad de palabra no significa necesariamente saber cómo interactuar de forma adecuada o comprender las complejas reglas sociales subyacentes.


2. ¿Cuál era el objetivo de esta investigación?

Las autoras se dieron cuenta de que la aparente "extroversión" de las personas con Síndrome de Williams a menudo enmascara problemas reales en sus relaciones. Su objetivo principal fue revisar la ciencia actual para responder a tres grandes preguntas:

  1. ¿Es cierto que existen rasgos del Espectro Autista en personas con Síndrome de Williams, a pesar de ser tan sociables?

  2. ¿Qué tipo de dificultades experimentan con el "lenguaje pragmático" (el uso social y práctico de la comunicación)?

  3. ¿Cómo afectan estas dificultades a su independencia y vida diaria (lo que se llama "funcionamiento adaptativo")?


3. ¿Cómo se llevó a cabo el estudio?

Las investigadoras realizaron una revisión sistemática narrativa. No hicieron un experimento nuevo en un laboratorio, sino que buscaron de forma exhaustiva en las bases de datos médicas y científicas mundiales (como PubMed, Scopus y Web of Science) para recopilar los estudios previos de mayor relevancia sobre el tema. Tras evaluar la calidad de cientos de publicaciones, extrajeron y combinaron los datos para darnos una imagen global y actualizada de lo que sabe la ciencia.


4. Hallazgos Principales

El estudio agrupa sus conclusiones en tres pilares fundamentales que cambian nuestra forma de entender el síndrome:

A. La paradoja de los rasgos autistas en el Síndrome de Williams A primera vista, el autismo (que a menudo cursa con desinterés o evitación social) y el Síndrome de Williams parecen polos opuestos. No obstante, la investigación confirma que una parte de las personas con SW sí presenta características que se solapan con el autismo. La diferencia radica en que las personas con SW tienen un fuerte impulso por interactuar, pero fallan en la "reciprocidad social" (el equilibrio entre dar y recibir en una relación) y pueden tener problemas para interpretar los pensamientos, intenciones o el lenguaje corporal de los demás. No es un diagnóstico de autismo clásico, sino un espectro de dificultades socio-cognitivas.

B. El mayor obstáculo: El Lenguaje Pragmático Este es el hallazgo más consistente y revelador del estudio. El lenguaje pragmático es la habilidad de usar el idioma correctamente según la situación social (no solo saber hablar, sino saber qué decir, cuándo y a quién). Aunque las personas con SW suelen tener un vocabulario amplio y expresivo, muestran severas deficiencias pragmáticas:

  • Manejo de la conversación: Les cuesta mucho respetar los turnos de palabra, interrumpiendo a menudo.

  • Monólogos: Pueden hablar excesivamente sobre un tema que les fascina, sin darse cuenta de si su interlocutor ha perdido el interés.

  • Falta de contexto: Tienen problemas para adaptar su forma de comunicarse según el entorno (por ejemplo, podrían hablarle de la misma forma a un jefe que a un niño pequeño).

C. El impacto real en la vida diaria (Funcionamiento Adaptativo) El estudio subraya que esta combinación (alto deseo social + pobres habilidades pragmáticas) tiene un impacto directo y negativo en la vida cotidiana de los pacientes. Muestran un perfil muy disparejo: pueden ser excelentes para iniciar una charla superficial de cinco minutos en la parada del autobús, pero fracasan a la hora de mantener amistades profundas a largo plazo, resolver conflictos interpersonales o comunicarse eficazmente para mantener un puesto de trabajo.


5. Conclusiones y Recomendaciones para el futuro

El artículo concluye que debemos abandonar la idea simplista de que el Síndrome de Williams es solo el "síndrome de la amabilidad". Es una condición multidimensional compleja donde la sociabilidad coexiste con verdaderos déficits comunicativos.

A partir de esto, las autoras hacen recomendaciones críticas:

  • Para los clínicos y terapeutas: Las terapias del lenguaje no deben limitarse a enseñar vocabulario o gramática. Es vital enseñarles habilidades pragmáticas y normas sociales explícitas para evitar que su sociabilidad acabe en rechazo social o vulnerabilidad.

  • Para la ciencia: Dado que es una enfermedad rara, es necesario que los investigadores de diferentes países colaboren para hacer estudios más grandes y a largo plazo utilizando herramientas de evaluación estandarizadas.

  • El objetivo final: El enfoque médico y psicológico debe centrarse en mejorar la calidad de vida de las personas con Síndrome de Williams, dotándolas de herramientas para que su gran empatía e interés por los demás se traduzca en relaciones auténticas, satisfactorias y funcionales.


Enlace al artículo original: https://www.mdpi.com/2227-9067/13/6/750

En el ámbito psiquiátrico, las personas con síndrome de Williams sufren con una frecuencia desproporcionadamente alta trastornos de ansiedad y del estado de ánimo (como la depresión), superando con creces las tasas de la población general e incluso de otros colectivos con discapacidades intelectuales.

A pesar de que la ansiedad severa y las manifestaciones depresivas afectan gravemente la calidad de vida de estos pacientes, la literatura médica ha adolecido históricamente de una falta de datos empíricos y directrices clínicas claras respecto a su manejo psicofarmacológico. Esto genera incertidumbre en los psiquiatras a la hora de prescribir tratamientos debido a las peculiaridades neurobiológicas de este síndrome.


El propósito fundamental de esta investigación fue evaluar, de forma sistemática y a largo plazo, la eficacia clínica y el perfil de seguridad de los Inhibidores Selectivos de la Recaptación de Serotonina (ISRS) —el grupo de antidepresivos y ansiolíticos más comúnmente utilizados— en individuos diagnosticados con Síndrome de Williams que presentaban comorbilidades de ansiedad y/o depresión.


Los investigadores llevaron a cabo un estudio observacional mediante una revisión retrospectiva de historias clínicas (retrospective chart review) en una clínica médica especializada en el seguimiento de personas con Síndrome de Williams.

  • Criterios de inclusión: Se seleccionaron registros de pacientes con un diagnóstico de Síndrome de Williams confirmado mediante pruebas genéticas, que hubieran iniciado y mantenido un tratamiento con algún fármaco de la familia ISRS para tratar la ansiedad o la depresión entre los años 2010 y 2025.  

  • Herramientas de evaluación: El impacto del tratamiento farmacológico se midió empleando las escalas estandarizadas de Impresión Clínica Global:  

    • CGI-S (Severidad): Evaluada tanto en el estado inicial (baseline) como en la última consulta de seguimiento.  

    • CGI-I (Mejoría): Utilizada para catalogar la respuesta global del paciente. Una puntuación de 1 ("muy mejorado") o 2 ("mucho mejorado") se determinó como un indicador de éxito terapéutico sustancial.

  • Seguridad: Se recopilaron y analizaron de manera exhaustiva todos los eventos adversos documentados a lo largo del periodo de tratamiento.


La muestra final analizada abarcó 16 ensayos terapéuticos correspondientes a pacientes que cumplieron estrictamente los criterios de selección. Los resultados estadísticos y clínicos arrojaron datos sumamente reveladores:

  • Reducción de la severidad de los síntomas: Se evidenció un descenso estadísticamente significativo en la escala de severidad clínica (CGI-S). La puntuación media al inicio del tratamiento se situaba en $4.62 \pm 0.81$ (lo que equivale a una afectación moderada-marcada), disminuyendo a un promedio de $3.06 \pm 1.12$ en el último control clínico de seguimiento. Esta reducción fue altamente significativa desde el punto de vista estadístico ($t(15) = 3.83, p = 0.002$).  

  • Tasa de respuesta clínica: En el 56.2% de los casos (9 de los 16 tratamientos analizados), los pacientes mostraron puntuaciones CGI-I de 1 o 2, lo que confirma una respuesta clínica robusta con mejoras notables o excelentes en su sintomatología psiquiátrica.  

  • Duración del tratamiento: La duración media de la exposición a los ISRS fue notablemente prolongada, con un promedio de $3.95 \pm 3.91$ años. El rango temporal documentado fue sumamente amplio, yendo desde los 9 meses (0.75 años) hasta periodos de mantenimiento a largo plazo de hasta 16 años.  

  • Tolerabilidad y eventos adversos: El perfil de seguridad de los ISRS demostró ser excelente en esta cohorte. Únicamente en 2 de los 16 casos analizados (12.5%) se reportaron eventos adversos leves. Lo más relevante es que ningún paciente abandonó o interrumpió el tratamiento a causa de efectos secundarios, indicando que el fármaco es muy bien tolerado a largo plazo. 


Los autores del artículo concluyen que los tratamientos basados en ISRS son eficaces, seguros y bien tolerados a largo plazo para el manejo de los trastornos afectivos y de ansiedad en personas con Síndrome de Williams.  

Este estudio reduce una brecha crítica en la literatura de la psicofarmacología del neurodesarrollo. Saber que este tipo de fármacos no solo alivia la sintomatología de forma significativa, sino que además puede administrarse de manera segura durante años sin causar abandonos por toxicidad o intolerancia, otorga un sólido respaldo científico para la toma de decisiones médicas cotidianas.  

No obstante, los investigadores señalan de forma transparente las limitaciones del estudio: su carácter retrospectivo y un tamaño de muestra relativamente pequeño (N=16). Debido a esto, enfatizan de manera concluyente la necesidad urgente de diseñar estudios prospectivos, aleatorizados y controlados con placebo que permitan blindar estos hallazgos y optimizar las guías de dosificación personalizadas para esta población.


Referencia: Snapir, L., Elazar, M., Cohen, T., Weinberger, R., Schwartz-Lifshitz, M., Taler, M., & Gothelf, D. Effectiveness and Safety of Selective Serotonin Reuptake Inhibitors in Individuals with Williams Syndrome. Journal of Child and Adolescent Psychopharmacology, 10445463261451798.

Información de contacto

Dr. Carlos Romero Rivas

Departamento de Psicología Evolutiva y de la Educación
Universidad de Granada

Facultad de Psicología, Despacho 218-E
c/ del Profesor Clavera S/N, 18011 Granada (España)

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